Entre la Bruma y la Fe: La Épica Ascensión a la Sierra de la Capelada y el Encuentro en San Andrés
La séptima etapa del Camino del Mar no ha sido una jornada cualquiera. Ha sido un reencuentro con la tradición más profunda de Galicia, uniendo el esfuerzo físico de la montaña con la espiritualidad del santuario. Con 24,7 kilómetros por delante, el grupo de peregrinos se enfrentó a uno de los tramos más espectaculares y cargados de simbolismo de toda la ruta.
Cariño: Hospitalidad y Compromiso Institucional
La jornada comenzó en el Hotel Pedramea, en Cariño, donde el aroma a café y el primer sellado de credenciales sirvieron de preludio a la marcha. La expedición contó con el respaldo de Alberto Balado, concejal del Concello de Cariño, quien, en representación de la alcaldesa, Ana María López, dio la bienvenida al grupo y entregó material informativo para poner en valor la riqueza turística de la zona.
Manuel Vicente, presidente de la asociación, agradeció la constante colaboración del municipio antes de trasladar al grupo al Lugar do Vilar, punto donde las botas empezaron a morder el terreno a las 9:10 horas.
La Sierra de la Capelada: Techo del Camino
El gran reto del día fue coronar la Sierra de la Capelada, un imponente macizo que, según recuerda la tradición, debe su nombre a la antigua abundancia de pequeñas capillas que jalonaban sus cumbres. Bajo una climatología fantástica, los peregrinos ganaron altura hasta alcanzar el Cruceiro de Teixidelo, el balcón natural donde el grupo se dividió entre quienes prefirieron el asfalto y quienes optaron por recuperar el antiguo camino para descender hacia el santuario.
San Andrés de Teixido: Protagonistas de la Tradición
A las 12:05 horas, el grupo hizo su entrada en San Andrés de Teixido, el lugar donde, según el dicho popular, vai de morto quien no foi de vivo. La recepción fue excepcional: el párroco Antonio Rúa no solo selló las credenciales, sino que hizo partícipes a los peregrinos de la liturgia de una manera única, invitándoles a portar las imágenes en la procesión.
Este gesto de confianza y hermandad fue uno de los momentos más emotivos de la edición, sellado con una foto de grupo frente a la iglesia que ya forma parte de la historia de la asociación.
El Desafío Final: De Chao do Monte a Porto do Cabo
Tras un breve descanso para reponer fuerzas en el poblado, el grupo afrontó la exigente subida hacia el mirador de Chao do Monte. Desde allí, tras una última reagrupación y con las vistas panorámicas de la costa como recompensa, se inició el descenso final hacia Porto do Cabo.
La etapa concluyó en la vertiente de Cedeira de este puente histórico. Un final con sabor a despedida y a bienvenida, ya que la próxima jornada comenzará justo al otro lado del puente, marcando la entrada oficial en las tierras de Valdoviño.
Agradecimiento al Concello de Cariño.
Agradecimiento al Concello de Cedeira.